Enero 2020: Cuando no sabemos lo que nos pregunta el paciente.

En este primer número del año 2020 Doctutor ofrece a sus lectores un estudio original de tipo cualitativo Integrando la formación en relación clínica con la anamnesis y la exploración física: una experiencia con alumnos de 3º de medicina”, donde sus autores, Sophia Denizón, Santiago Alvarez y Roger Ruiz, de la UFV, recogen los problemas relacionales que estudiantes de 3º de medicina experimentaron en tres encuentros clínicos con Pacientes Simulados con objetivos docentes múltiples. Los resultados muestran una clara y muy relevante agenda docente para el ámbito de la comunicación clínica que surge en un contexto de enseñanza integrada con otros objetivos prácticos educativos (anamnesis y exploración física). Una de las preocupaciones de los estudiantes que aparecieron en este estudio y que les generaba más ansiedad era cuando “no sabían sobre el problema en cuestión del paciente” y no sabían si tenían o no que decirle al paciente el problema que tenían. En No lo sé se analiza la trascendencia que tiene uno de los miedos más precoces del médico: el no saber lo que le pasa al paciente. El artículo reflexiona sobre la importancia de abordar tempranamente este sentimiento y las posibles formas de hacerlo, resaltando el carácter nuclear para el profesionalismo y la propia práctica que esta atención docente puede tener en el futuro médico, especialmente si el tutor lo hace desde un modelaje ejemplar. En este artículo ofrece un relato de una médico de familia sobre su perspectiva al respecto. En la narrativa clínica No es ambivalencia, Nieves Barragán nos presenta el viaje rutinario de una médico de familia con sus miserias y grandezas, de una forma tan breve como estéticamente equilibrada, permitiéndonos descubrir de una manera sencilla, sin circunloquios ni parafernalias, los elementos claves que hacen que un médico de familia no caiga en el burnout y disfrute plenamente de su trabajo.  Finalmente en La controversia sobre las guías de práctica clínica: aspectos a tener en cuenta para una correcta valoración recogemos por lo que tiene de actual y de conflictivo el problema de las críticas que sufren las “Guías de Práctica Clínica”, algo que en los últimos años parecen incrementarse y que a la postre suponen un grave perjuicio para los clínicos de a pie, los pacientes por la perplejidad y desconfianza que les generan, pero también para los docentes clínicos que se encuentran en la tesitura de cuales mensajes transmitir al respecto a residentes y estudiantes cuando estos se lo demandan. En este articulo se recogen las razones de por qué estas guías de práctica generan cada vez más controversias y las posibles formas de evitarlas.



     

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