El reto del mes de Marzo

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13 Respuestas

  1. Daniel Pérez dice:

    situaciones parecidas pasan, pero no es la rutina. No son los residentes los que han cambiado sino las personas, los intereses generales y los hàbitos. siguen habiendo residentes inquietos, motivados y con iniciativa.

  2. María Angela Martínez dice:

    Yo soy residente y quizás lo vea desde el otro lado. Es cierto que la motivación es algo difícil de mantener…y no creo que sea responsabilidad de los tutores, las circunstancias algunas veces afectan la iniciativa, pero tambien es cierto que a quien le interesa aprender y le importan los pacientes (como casos interesantes, pero más aún como vocación) siempre estará dispuesto y receptivo ante el interés de un tutor.

  3. Juan D. Tutosaus dice:

    Creo que los residentes de hoy están tan motivados como lo estaban los de 1984; aunque no estoy seguro si los de antes de esa fecha mítica lo estábamos más, por aquello de que no era obligatoria la residencia para sacarse una especialidad, aunque hace tanto tiempo de eso que no me atrevería a asegurarlo porque no sabría si se debe a la idealización de esa época de juventud o a que realmente había diferencias.
    Soy de los que opinan que, en general, las cuestiones generacionales siempre han sido así. Tanto que cuando era Jefe de Estudios solía terminar mis palabras de bienvenida sobre todo, pero a veces también las de despedida, comentándoles a los residentes que “…aunque os digan los especialistas más veteranos esto o aquello respecto a vosotros, los residentes siempre hemos sido así”.
    Si leemos a nuestros clásicos del siglo XIX, Galdós sobre todo, veremos que los problemas políticos, económicos, sociales, generacionales, etc. son ahora, en este ya bien entrado siglo XXI, exactamente iguales que los de la España del diecinueve. Las crisis, las corrupciones, el descrédito de los políticos, el aprecio a la clase médica, todo, absolutamente todo, igual. Os animo a comprobarlo.
    Si puede que haya habido diferencias según promociones. Porque es difícilmente asumible que fueran iguales aquellas promociones en los que sacar plaza era una heroicidad (20.000 aspirantes para 2000 plazas), frente a promociones en las que se licenciaban 5000 estudiantes de medicina y se ofrecían 6000 plazas de residentes; en éstas, quien no la sacaba tenía un serio problema de escritura de su propio nombre. Pero incluso esas diferencias no necesariamente lo eran respecto a la motivación. Quizás más bien estaban más o menos preparados conceptualmente, respecto a conocimientos, que poco más ha variado la cosa en lo demás; pero en general, la nota para cursar medicina siempre ha sido alta.
    Quizás la diferencia la notemos porque, lamentablemente y en general, con la edad aumenta la intolerancia y aquello a lo que antes no dábamos importancia, ahora nos llama poderosamente la atención, sobre todo si toca nuestros valores, valores que referidos a nuestra juventud tendemos a idealizar frente al otro. Sobre todo si este otro es terriblemente, envidiablemente, más joven o, insultantemente, mucho más joven que nosotros. Reflexionemos sobre esto.
    Juan D. Tutosaus

  4. Juan M.Mendive dice:

    Desde mi visión como tutor, hace años ya que comento esta misma realidad con mis compañeros del centro de salud. Desgraciadamente no creo que se trate exclusivamente de un problema de las actuales promociones de residentes. Creo que el problema es más profundo y está arraigado en una crisis de valores generalizada. En cualquier caso, y conociendo este problema, creo que es fundamental que el tutor intente ayudar a potenciar en sus residentes los valores del ejercicio de nuestra profesión. La actitud ejemplarizadora es un pilar básico.

  5. roger ruiz dice:

    La verdad que estoy de acuerdo en general con lo que dice Juan David, creo que es más una cuestión de percepción de personas que están en un estadio “evolutivo” (me refiero a desarrollo personal) muy diferente al que estaban hace unos años y además perciben las conductas de los otros de manera muy diferente a como entonces autopercibían las suyas (me refiero a los tutores). Juan David, me has recordado que en una ruina Egipcia se encontró un cartucho con inscripciones sobre los jóvenes en el mismo sentido que las quejas que actualmente (“siempre”) les planteamos. Cambian los contextos sin duda y estos son difíciles de analizar con los mismos patrones que analizábamos “nuestros” contextos de entonces. El tema clave desde mi perspectiva como docente sería ¿como podemos acercarnos a ellos y comprender mejor sus circunstancias y conductas para poder ayudarles mejor?…¿alguien tiene alguna idea?
    Roger

  6. Juan D. Tutosaus dice:

    Pues me alegra estar de acuerdo, Roger, y encima el siglo XIX está ahí al lado, frente a los egipcios…
    Me parece muy práctica tu pregunta de “¿cómo acercarnos a ellos?”
    En una encuesta que hicimos en su día, una mayoría abrumadora de residentes planteó que quería tutores con una edad cercana a la de los residentes. Esto sólo provocó la dimisión de los más veteranos (y muy válidos por cierto) y un recambio generacional.

  7. Juan Carlos Arbonies (Boni) dice:

    Interesante debate y muy buenas las intervenciones.
    Creo como bien apuntáis que cada persona es diferente y en ello indudablemente e influye su contexto.
    ¿Qué podemos hacer para acercarnos a ellos? Yo desde le luego ni puedo ni quiero quitarme años.
    Yo lo intento , hablando con ellos , conociendoles , escuchando cuáles son sus problemas sus expectativas de vida de trabajo, intentando comprender como se sienten y mostrandoles en lo que puedo ayudarles.

  8. Javier Carmona de la Morena dice:

    Hola a todos, es dificil aportar algo más de lo que se ha dicho, creo que el topico de que los residentes de antes eran mejor lo llevo oyendo desde que yo era residente allá por los años 80, los residentes cambian pero también cambiamos nosotros y como se ha dicho en este foro a veces magnificamos situaciones que antes veiamos como normales. Efectivamente las dificultades para obtener plaza han cambiado peor también ha cambiado su formación ojalá hubiese tenido yo un seguimiento y una tutorización como tienen ellos ahora, nosotros eramos autodidactas y supervivientes. Los actuales residentes tienen un programa exhaustivo y su seguimiento y evaluación creo que han mejorado.¿ Hay residentes desmotivados? pués claro, ¿son la mayoría? Pues en mi experiencia muchas veces la promoción es la que da la pauta promociones con gente brillante hacen que sus compañeros mejoren su actitud y motivación y sale una promoción redonda.
    Yo en mi larga experiencia como tutor he tenido casos como el descrito, los menos afortunadamente, pero yo creo que es más un problema de madurez que otra cosa. Yo sigo apostando por las nuevas generaciones que son los depositarios de la esperanza y del futuro.
    Para acabar como ya se ha apuntado antes muchas veces el residente mimtiza a su tutor y es nuestra responsabilidad hacer buenos médicos y mejores profesionales.

  9. Trinidad Lechuga dice:

    Los residentes de ahora son basicamente los mismos de hace unos años, aunque con algunos cambios generacionales. Los deseos, metas, inquietudes, preocupaciones, dificultades son las mismas. La forma de afrontarlas a lo mejor tienen esa connotación generacional diferente (más inmediatez, más tecnologias…).Pero vuelvo a insistir basicamente somos iguales.

    Les mueve lo mismo que a nosotros y son al mismo tiempo tan diferentes como nosotros los tutores y ahora lo explico.Percibimos la desmotivación porque también entre nosotros mora esa desmotivación.

    Yo particularmente pienso que una buena relación motivadora tutor – residente es base para este tema.Así un tutor ilusionado y motivado puede tener residente desilusionado pero es poco frecuente. Un tutor desilusionado, con mucha frecuencia, tendrá un residente lo mismo de desilusionado y desmotivado.

    Es clave saber que es lo que nos motiva, más aun en esta situación que vivimos tan especialmente difícil por la crisis del país.

    A mi me motiva tratar adecuadamente al paciente de forma integral. Me motiva aprender y estar al día para poder hacerlo mejor. Me motiva saber que es una persona que sufre la que la mayoría de las veces está frente a mi.Me motiva saber que este residente y todos los residentes son los futuros médicos inmediatos del país. Los que deben de aprender lo mejor de nosotros y seguir ellos mas allá su propio desarrollo. Me motiva la vida. Me motiva hacer lo mejor posible lo que tengo delante porque en ello me va parte de mi ilusión en la vida y desde luego no quiero perderla.

    Otro tema es que me motivaría tener también a una empresa que reconociese los profesionales que tiene, ganar más económicamente…pero esto ahora al parecer no es posible…pues en esta situación, construyo mi vida alrededor de lo que me motiva y lucho porque algún día también ese punto de motivación inexistente, esté presente en todos los profesionales sanitarios de España. Sueño, si también sueño, con que nuestros gestores pensaran… como me decía mi residente hace unos días..”me han contratado en Suecia y cuando me he entrevistado me ha sorprendido ver como me han dicho que son conscientes de que si cuidan al profesional sanitario, la sanidad va mejor…así que allí si nos cuidan”.

    Trabajo las motivaciones básicas descritas y mientras tanto lucho por mejorar las inexistentes o sueño con que en otros sitios es así y si algún día eso llega a España, nuestros residentes de hoy, serán nuestros cuidadores del mañana que deben de estar “muy motivados” con esta bonita profesión de la que desde luego sigo disfrutando.

    ¿Qué les mueve? ¿Cómo se motivan? ¿Por qué muchos docentes clínicos y tutores perciben desmotivación en ellos?

  10. jose m. lopez vega dice:

    Como en tantas otras cosas, temo que opera el “nihil novum sub sole”, que bien pudiera resumirse en el síndrome del abuelo Cebolleta. Yo acabé la carrera en 1986 -según se dice, cuando el MIR era algo “gordo”- y acabo de cumplir 50 años, atalaya que me faculta para subrayar algunos hechos:

    1. Los Residentes “de entonces” no eran todos candidatos al Nobel, ni mucho menos. Obviamente los había estratosféricos, y a muchos les debemos grandes logros, pero los había también considerablemente cenutrios.

    2. Se estudiaba de otra manera (por ejemplo, con menos fijación hacia los exámenes de test) y se perseguía otra clase de “conocimiento”, en particular el dato exacto de la última pijada del lupus eritematoso sistémico, eso que ahora nos hace tanta gracia en el gilipollas de House. De entonces para acá, la Medicina se entiende de otra forma, extendida a la bioética, la metodología estadística, las consideraciones financieras… Un House, ajeno a toda consideración moral y organizativa, estaría hoy condenado al fracaso.

    3. El aprendizaje era un asunto profundamente individual. Ni Tutores, ni leches fritas. ¿Quién coño les supervisaba y qué se pretendía sino el mimetismo con el entorno, tenido por “ejemplar”? Me alegra constatar que hoy es distinto: se aprende en contextos más cooperativos y los Tutores, mal que bien, desempeñan su papel.

    4. Habilidades extra-médicas, como hablar inglés, o afrontar con solvencia al paciente conflictivo, o poseer ese punto de resolución que exige NUESTRA Urgencia, etc, han adquirido un enorme relieve. No tiene sentido enjuiciar al Residente contemporáneo porque “sabe menos”. Quizá es que sabe de lo que hay que saber, y no las tontadas que nosotros nos metíamos a machamartillo.

    5. Entre esas tontadas, están las minucias de la llamada “exploración física”. Ya escribí hace un tiempo en contra de semejantes chamanismos, así que no me extiendo. Procuro que mis Residentes busquen la PRECISIÓN, más que el “estilo” de lo que se supone bueno por tradicional.

    6. Yo no soy un genio, bajo ningún concepto, y me gano la vida como médico del Seguro, francamente, sin haber tenido que demostrar grandes cosas. Queda muy fino hablar de las oposiciones de uno, pero temo que tales oposiciones las verían en Alemania más bien como una filfa. Pero había trabajo, coño, incluso para los que no éramos genios. Y ahora, lisa y llanamente, no hay trabajo. La mayoría de los Residentes tendrán que irse al guano. Pedirles más motivación se me antoja una forma de sadismo.

  11. Juan Carlos Arbonies (Boni) dice:

    Ya hace tiempo,cuando yo era un R1, oí decir a una supervisora de planta en relación al grupo de residentes que llevábamos unos 2-3 meses en el servicio de M.I: : “¡estos residentes cada vez vienen más tontos!”
    Lo curioso es que pasados unos años le oí decir a mi residente que les habían dicho LO MISMO.

  12. JESUS MORAN BARRIOS dice:

    Amigos:
    Creo que lo habéis dicho todo. Os puedo aportar pequeños estudios que realizao en el Hosptal de Cruces al respecto:.
    1. Ma he reunido individualmente con cada uno de los residentes que se incorporaron el año pasado (56) para detectar e indagar varios aspectos: Adaptación, cumplimiento de espectativas, compromiso con el sostenimiento de SNS, seguridad del paciente, desarrollo de nuestro modelo de competencias, etc. En unos 5 he detectado que han escogido la profesión médica sin vocación. Sólo se trabajan las competencias técnicas. El resto se dan por supuestas. algunos denuncian que el sistema de selección para entrar a la Fac de Medicina deja fuera a muchos vocacionales y mete solo “LISTOS”, con inteligencia cognitiva pero cero emocional.
    3. Taller para R3º y 4º sobre profesionalismo. En los trabajos realizados detectamos que el 90% tienen interiorizados los valores éticos de la profesión, pero reclaman que los principios del profesionalismo (ABIM 2002 Annals of Internal Medicine Volume 136 • Number 3 243) no se trabajan explícitamente en la organización. Se dan por supuestos y se pasan por alto. Por tanto, no ven lo que predicamos.
    Conclusión:
    – Tienen compromiso ético y de servicio pero no lo ven en el conjunto de las organizaciones
    – Se sienten asalariados y como tal responden. Este es un problema del SNS con todos los profesionales. ¿O somos profesionales o nos gestionan como trabajadores?.
    – No les permitimos expresar sus valores. No hay espacios para la discusión y el debate de lo que no sea científico o técnico.
    – DEBE DE CAMBIAR LA SELECIÓN PARA ENTRAR A LAS FACULTADES Y AL SISTEMA MIR/EIR… PRUEBA NACIONAL SÍ Y ADEMÁS VALORACIÓN DE APTITUDES Y ACTITUDES, INDAGAR COMPROMISO EXPLICITO CON LA SOCIEDAD COMO HACEN EN EEUU. (ENTREVISTAS, TRABAJO SOCIAL, VOLUNTARIADO, ETC )

  13. Jesus Sueiro dice:

    Pues, a pesar de que nada nuevo hay bajo el sol, a mi me parece que hay un cambio importante desde nuestra época . En mi promoción eramos todos varones y ahora solo hay mujeres. Creo , y no es adulación porque las barreras y selecciones son mucho mayores que en mi época, que son infinitamente más listas que nosotros, con mucha mas soltura, apertura de mente y ganas de moverse. Me llama la atención que el protagonista del relato sea varón…En mi experiencia mis residentes siguen con su libreta apuntándolo todo y con interés por saber, hacer rotaciones en sitios que llaman “míticos” y gran dedicación. Supongo que mucha desmotivación tendrá que ver con los que escogen M d F porque no les quedaba otra y no tienen mucho interés y están deseando presentarse al MIR otra vez para hacer otra cosa….creo que a éstos no tenemos que ganarlos para la causa y centrarnos en los que tienen interés y que a veces flaquean. Creo que lo más puede motivarles es incitarles al descubrimiento de cosas: Articulos, rotaciones, webs….

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