Apoyo y Desafió en los Grupos de Reflexión y Balint

Apoyo y desafió en los grupos BalintJosé R Loayssa. Doctutor

Resumen: Este artículo llama la atención sobre los problemas que surgen en las actividades de formación que van más allá del simple añadir conocimientos/habilidades y abordan perspectivas individuales y comportamientos que nos llevan al mundo de las ideas, sentimientos y emociones de sus protagonistas y del que los Grupos Balint o de Reflexión son un buen ejemplo. En él se revela de modo sucinto los orígenes de los “mecanismos de defensa” que esto genera y se ponen de manifiesto las estrategias generales que un monitor de este tipo de grupos debería tener en cuenta.   

Una de las críticas que se hace a los Grupos Balint es su baja aceptabilidad y el alto numero de abandonos que sufren. De hecho, en muchos programas de residencia que lo incluyen en sus actividades, la asistencia es en muchos casos obligatoria.

Los defensores de estos grupos argumentan que estas situaciones se pueden explicar de un lado por la propia naturaleza de estos grupos y de la tarea que se acomete en ellos, del otro la posibilidad de que exista  autoengaño, resistencia y defensas que caracterizan la psicología de los seres humanos.

La educación médica debe buscar y potenciar la capacidad de reflexión sobre la propia práctica. Un obstáculo a esta reflexión es la tendencia de los seres humanos a auto-engañarse, a no reconocer sus verdaderas motivaciones, impulsos y sentimientos. S Freud formuló diferentes formas en la que las personas tratamos de evitar que sentimientos ideas e impulsos que provocan ansiedad alcancen la conciencia y su concepto de “mecanismos de defensa” ha sido extensamente utilizado. Pero esta tendencia al autoengaño ya había sido claramente resaltada en los escritos de otros grandes genios y conocedores del alma humana como de Sócrates, Cervantes o Shakespeare entre otros.

Los Grupos Balint, como cualquier otra modalidad de Grupos de Reflexión están pensados para que los participantes en ellos aprendan sobre su comportamiento, como sus sentimientos y defensas influencian éste y como su conducta en la consulta, a su vez, influye en la relación con el paciente.

Ese objetivo puede resultar “ansiógeno”. La posibilidad de ansiedad es mayor porque el objeto de la discusión y análisis son casos reales que pueden generar ansiedad tanto del que lo presenta (y en este de manera especial) como en el resto de los asistentes (generalmente por identificación). Esta ansiedad, que puede generar una respuesta defensiva, es en gran medida resultado de que en la discusión que surge se pongan de manifiesto conflictos con el paciente que cuestionen la actuación del profesional.

Las defensas cuando surgen deben ser identificadas para permitir que los participantes sean capaces de obtener insight sobre si mismos en la relación con los pacientes. La clarificación de las defensas es una tarea que a veces debe acometer el coordinador de un grupo y  conlleva a menudo confrontar a los participantes y algunas veces utilizar la interpretación.

Todo lo anterior exige el manejo de ciertas perspectivas teóricas y técnicas de origen psicoanalítico. Pero a diferencia de los Grupos Terapéuticos de orientación analítica, en el Grupo Balint no se pretende psicoanalizar a los participantes y la interpretación de sus defensas debe ser cautelosa y casi excepcional, enfatizándose el descubrimiento por parte del protagonista más que la revelación por parte del coordinador o el resto de participantes. De hecho cuando alguien en el grupo adopta una actitud demasiado “cuestionadota” se le debe invitar a reflexionar sobre si mismo. El “insight  y el “autoconocimiento”, que como hemos dicho esta centrado en hacer a los participantes más conscientes de la emociones que experimentan en la consulta y utilizarlas para ayudar mejor a sus pacientes, se adquiere en los Grupos Balint de forma lenta a un ritmo que debe adaptarse a cada miembro concreto.

Pero en todo caso, la tarea de identificar sentimientos y desmontar “excusas y coartadas” hace difícil evitar multiplicar la ansiedad de los participantes y como consecuencia de esta la aparición de nuevas defensas que se pueden expresar como deslegitimación, sabotaje o abandono del grupo. De hecho la ansiedad, el cuestionamiento y la crítica que se da en los Grupos Balint se han considerado una de las causas de su baja popularidad entre los profesionales.

Por lo tanto al coordinador del grupo se le plantea atender el nivel de ansiedad para que este no resulte un elemento bloqueador de la reflexión y refuerce las defensas. Un clima de seguridad, confidencialidad, aceptación y confianza es esencial para facilitar esta reflexión y elaboración personal, para controlar el nivel de ansiedad y también para evitar que los participantes abandonen el grupo o adopten comportamientos obstruccionistas al trabajo de éste.

Sin embargo, el apoyo y las intervenciones que pretenden reconfortar no deben facilitar que el participante no analice críticamente su propio comportamiento. El propio Michael Balint señalo las contraindicaciones del exceso de apoyo cuando escribió: “En la mayoría de las ocasiones el médico necesita apoyo y ser reconfortado, si esto beneficia al paciente es otra cuestión”. Así cuando se proporcione apoyo en general esté debe estar dirigido a la persona pero no necesariamente a su actuación profesional.

Por lo tanto, el delicado equilibrio entre apoyo y desafío es uno de los retos que los coordinadores de los Grupos Balint deben afrontar y esto les exige no tanto tener unas “reglas” para aplicar en estos casos, sino la habilidad o  capacidad para analizar cuales son las consecuencias y la dinámica que crea cada una de sus intervenciones en el grupo.

Finamente señalar que aunque sea en los formatos formativos de inspiración analítica donde esta dialéctica apoyo/desafío se pone de manifiesto con mayor claridad, es una cuestión que como hemos señalado antes es relevante en cualquier Grupo de Reflexión pero también en cualquier tipo de formación sobre la relación con el paciente u otras temáticas “no clínicas” y si me apuran de cualquier educación que intenta modificar las perspectivas de los individuos y que pretende algo más que simplemente añadir conocimientos y habilidades en un esquema previo que se respeta.


     

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