Diciembre 2025. Valores de la medicina de familia: Amenazas y Fortalezas

En este último número del año 2025, abordamos el problema que en los últimos años está suponiendo para los sistemas públicos de salud y en particular para los propios médicos la aplicación de políticas sanitarias “neoliberales”, las cuales vienen haciendo un énfasis desmesurado en la mercantilización de la salud para convertirla en un mercado cada vez más “competitivo”. Lo abordamos en dos artículos, que bajo el título común “Los valores de la medicina de familia en la era de los populismos neoliberales”, tratan dos aspectos muy relacionados. En el primero que hemos subtitulado “Naturaleza del “daño moral”, señalamos como esas políticas economicistas neoliberales son, en gran medida, el origen de lo que, para diferenciar del burnout, llamo “daño moral” en el médico de familia (MF), ya que dichas políticas socaban los valores profesionales del MF (su identidad como tal) y la esencia o atributos y valores fundamentales de su especialidad. Para ello explico cuál es la naturaleza general de los valores y argumento como conocimiento y habilidad están siempre supeditados a la consecución de los atributos y valores concretos que definen y justifican moralmente esa profesión. Debido a ello, la situación laboral de muchos MF no solo les está generando unos niveles de estrés y agotamiento que ya afectan a más de la mitad de su población activa, si no que, además les enfrenta a la decepción que como médicos experimentan al sentir que, debido a estas presiones, están traicionando los principios que rigen el hacer una práctica clínica correcta. De esta forma, si esto continúa así, podemos en breve asistir a la desaparición de especialidades como la medicina de familia tal y como la conocemos hasta ahora.
En la segunda parte que hemos subtitulado “Elementos de gratificación y resiliencia”, presentamos un trabajo de investigación de diseño mixto (cuanti-cualitativo) realizado con MF considerados «ejemplares» por sus compañeros, donde apuntamos la hipótesis de que, en el ambiente creado por esas políticas neoliberales, esos mismos valores amenazados representarían para el médico la fuente principal tanto de su gratificación personal como de su resiliencia. A la luz de sus resultados, se apunta hacia donde se deberían enfocar las intervenciones para preservar al MF de ese “daño moral” y para que pueda hacer una práctica clínica eficaz y virtuosa. Estas medidas tienen que ver sobre todo con aspectos de profundo calado, a implementar principalmente en los ámbitos de la gestión sanitaria por los empleadores y de la educación médica. Las medidas individuales y tradicionales que hasta ahora se han puesto en práctica para combatir el estrés laboral, si bien estás siguen teniendo su utilidad, deberían implementarse en el contexto más amplio que permiten las anteriores.
En la tercera entrega de este número, un médico de familia cercano a la jubilación, Luis Angel Extremera, dirige una carta (abierta) a un estudiante de medicina. En “Carta de un médico (viejo) a un estudiante de medicina”, este médico nos regala algunas de sus experiencias y ofrece algunos consejos sobre aspectos claves de lo que ha sido su práctica, además de transmitirnos lo que para él significa ser médico de familia.
Finalmente Augusto Blanco, médico de familia y habitual colaborador de Doctutor, al cual Ediciones de la UAM le acaba de publicar su último libro de relatos clínicos titulado “Leyendo la vida: consultas y relatos”, una vez más nos trae una narrativa clínica que esta vez titula “Curiosidad” y nos traslada de lleno a la visita médica, donde reconocemos la actitud del médico que lleva a la eficacia y a la humanidad, la difícil naturaleza de las dolencias y las enfermedades humanas, toda la complejidad de la persona que padece,…en suma donde reconocemos la riqueza del vivir la clínica, que solo el relato puede captar.







