El que sólo observemos no quiere decir que no podamos mejorar la atención a los pacientes*

observaHannah Tobiss. Estudiante de medicina de último año. Universidad de Nottingham, Reino Unido

Resumen: Los estudiantes de medicina en sus rotatorios se percatan de problemas comunicativos entre médicos y pacientes. Esta estudiante expone algunas estrategias que los estudiantes pueden emplear para mitigar el impacto negativo de estos problemas en los pacientes

¿Alguna vez habeis estado en una consulta o pasando sala y os habeis encontrado pensando : «Si yo fuera ese paciente, no tendría ni idea de lo que este médico está hablando»? ¿O haciéndoos esta otra pregunta: «Si soy yo que sé algo de medicina y no tengo ni idea de lo que el médico le está diciendo, qué es lo que puede estar entendiendo este pobre paciente?» Me he encontrado en esta situación en varias ocasiones, y a menudo este tema nos ha surgido alguna que otra vez en conversaciones con otros médicos y compañeros estudiantes.

En estas circunstancias, no hay mucho que yo pueda hacer para ayudar a los pacientes. A veces, si el médico sale de la habitación y creo que he entendido bien de que va la situación, pues trato entonces de darles yo más información. Pero, las más de las veces, este tipo de consulta termina insatisfactoriamente, generalmente con pacientes que aceptan cortésmente una explicación con la que no están nada contentos y que los ha dejado más confundidos que cuando llegaron.

Recuerdo que estaba en una rotación pediátrica, donde los padres de un paciente estaban pidiendo que se les aclarase si su hija necesitaría cirugía o no. El residente no parecía saberlo, pero les dijo que la niña podría efectivamente ser operada. Mientras que él fue a buscar a su adjunto para confirmar o no esto, los padres se volvieron hacia mí y otro estudiante de medicina para preguntarnos si nosotros sabíamos si su hija necesitaba la operación. Como no queríamos darles una información falsa tuvimos que admitir que nosotros no sabíamos tampoco nada, y por suerte, cuando el adjunto llegó este fue mucho más claro sobre el asunto. Sin embargo, en este punto la mirada y la cara de los padres y un tono de voz diferente me sugirió que ellos podrían haber perdido la confianza sobre el tipo de atención que su hija estaba recibiendo.

Entonces, ¿de qué forma pueden ayudar los estudiantes de medicina a los pacientes o sus familiares cuando vemos que están desconcertados por lo que se les ha dicho? Ir en contra de la autoridad del médico diciéndoles «lo que les dijo el médico no parece que estuviera muy bien explicado» probablemente no es algo que vaya a ser bien recibido. En las consultas o en el hospital, puede ser difícil ayudar a un paciente al que se le ve confundido, y cada situación es diferente porque depende mucho del adjunto con el que estés. Pero si tu adjunto no se interesa por saber si tienes alguna pregunta, puede ser útil entonces resumir los resultados de la consulta y repasar los puntos clave que pensastes podrían haber sido confusos en beneficio del paciente.

Como estudiante de medicina otra oportunidad de defender a los pacientes es cuando se pasa planta. A menudo estos son momentos de bastante ajetreo, donde los adjuntos siempre andan con prisas, y los pacientes suelen estar bastante desconcertados cuando ven que un montón de gente (“el equipo médico”) entra y sale de su habitación sin problemas. En algunas ocasiones me he visto volviendo a ver a los pacientes que parecían no estar muy seguros de lo que se les habían dicho sobre lo que debían de hacer, o para ver si les había quedado alguna pregunta por hacer.

Las limitaciones de tiempo y de recursos se traducen en que los médicos siempre estén bajo presión y tengan que ver a los pacientes tan rápida y eficientemente como les sea posible, y, a veces esto es la causa de que las explicaciones se den de forma apresurada o poco clara. Cuando la comunicación de un médico ha sido un poco descuidada son solo los pacientes con convicción y determinación los que presionan para asegurarse de que reciben las respuestas que ellos quieren.

Como estudiantes de medicina aún podemos sin problemas dar un paso atrás y escuchar a la consulta más desde la perspectiva del paciente. Es importante para nosotros reconocer ejemplos de buena y mala comunicación para que podamos emular la primera (la buena comunicación) cuando nos toque llevar una consulta. Cuando me convierta en médico y tenga a un estudiante de medicina sentado a mi lado, me gustaría pensar que yo sería capaz de ponerme en su lugar. Yo quiero que mis estudiantes piensen que yo trabajo bien. Aún mejor, me gustaría que pensaran que les involucro e incluso que me interesa que me den feedback  sobre cómo les parece que llevo la consulta, así como sobre mis esfuerzos para enseñarles.  Pero me doy cuenta que quizás no sea tan fácil hacer esto cuando me encuentre con una planta abarrotada de pacientes.

(*) Artículo Original: publicado en Student BMJ: http://student.bmj.com/student/view-article.html?id=sbmj.g6746

Cite this as: Student BMJ 2014;22:g6746

     

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