Remedios para el Burnout

burnoutExtractos del libro: Remedy for Burnout: 7 Prescriptions Doctors Use to Find Meaning in Medicine de Starla Fitch. Minneapolis, MN: Langdom Street Press, 2014

Podemos alimentar nuestra autoestima como médicos de muchas formas: por lo buenos que somos diagnosticando, por lo finos que somos operando, por lo contentos que están nuestros pacientes, nuestros compañeros y personal subalterno, nuestras familias, por el montón de buenos artículos que hemos publicado o de conferencias brillantes que hemos impartido…podíamos seguir con muchas más cosas ¿no?
Para mí, la batalla diaria, o tal vez casi horaria, es separar mi autoestima de cómo creo yo que realmente las otras personas me perciben. Todos queremos que nuestros pacientes (por no hablar de nuestro personal y nuestras familias) estén pendientes de nosotros todo el tiempo. Queremos sentir que lo que hacemos marca diferencias, que hemos trabajado de la mejor manera posible. Queremos sentir que hemos sido el médico perfecto, el padre perfecto, el cónyuge perfecto.
Y ahí es donde está el problema: La perfección es enemiga de lo bueno.
En el quirófano, ¿alguna vez has decidido que tenías que retocar algo un poco, sólo para pasar de un resultado «A-» a «C+», y todo porque te gusta ser un poco más perfecto?
Un estudio realizado por la Fundación MacArthur mostró que una alta autoestima es un potente predictor de buena salud y de una mayor expectativa de vida. Por lo tanto, parece probable que los que tienen una autoestima muy alta tendrían una mayor capacidad para mejorar también la salud de los demás.
Los que nos ven desde fuera de la profesión médica suelen decir que los médicos sesgadamente tenemos una alta autoestima y que estamos muy pagados de nosotros mismos sin razones aparentes
Para los que estamos en la batalla de la clínica diariamente sabemos que la mayoría de las veces tener un fuerte sentido de sí mismo es necesario, cada dia:
* Cuando entramos en la sala de urgencias a ver un paciente, sin saber lo que nos espera
* Cuando comenzamos no sin cierto arrojo esa operación complicada en el quirófano
* Cuando damos una mala noticia a un paciente sobre lo que tiene
Nuestros pacientes esperan que estemos en lo cierto y que nuestro enfoque, conocimiento y autoestima sea sólido
Estas características son las que nos hacen ser buenos médicos.
Claro que algunos médicos son ellos mismos los culpables de tener un sentido de sí mismo hipertrofiado. Esos son los que están seguros de ser realmente buenos médicos. Estoy seguro de que todos sabeis a que tipos me estoy refiriendo. Pero, mayormente todos hemos caído en esta trampa alguna vez. Y todos nos hemos sentido como piltrafas cuando las cosas no han ido bien para el paciente, incluso cuando haciéndolo de la mejor forma que sabemos.
Tuve la suerte de entrevistar al Dr. David Olansky, un dermatólogo especializado en cirugía de Mohs, un tipo de cirugía micrográfica especialmente útil para tratar cánceres de piel. Él me reveló lo que pensaba sobre la autoestima.
El Dr. Olansky viene de una familia de médicos. Dijo que no había tenido presiones para que convertirse en médico; le entendieron desde siempre. Durante un breve periodo de tiempo estuvo tocando el trombón. En serio. Pero al final la medicina ganó.
«No puedo imaginarme haciendo otra cosa. La medicina me queda como un traje. Esa es una de las claves de la felicidad, cuando eres tú mismo, algo donde tu karma y tu dharma se juntan: cuando lo que se supone que debes hacer es precisamente lo que estás haciendo «, me dijo.
El Dr. Olansky me reveló en nuestra entrevista un momento decisivo en su juventud. Como estudiante de medicina de cuarto año, se fue con su padre a ver a una paciente en un asilo de ancianos. El marido de la paciente se encontró con su padre en la puerta. Cuando el hombre vio a su padre, fue «como se quitara de encima una tonelada de ladrillos»
El Dr. Olansky me dijo, «me di cuenta que al marido de esa paciente no se le podía haber dado un mayor regalo. Se sentía impotente antes de ver a mi padre. Resultó que el problema era un problema simple, sencillo. Pero lo que le pasó su reacción me hizo darme cuenta del poder que tenemos sin percatarnos de ello «, después me comentó: «Veo eso todos los días. Es un inmenso regalo poder ayudar a los pacientes, física y emocionalmente».
El Dr. Olansky dijo que su padre le enseñó a «ser auténtico.» Y añadió: «Se exactamente quién eres. Lo más importante es seguir la Regla de Oro. Trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti. No todo el mundo te gustará, pero debes ser siempre auténtico tú mismo».
Cuando trabajo con más y más médicos de todo el país, me alienta lo que veo:
* Médicos que dejaron por completo la medicina y que después la retomaron, renovados y recargados
* Médicos que han alterado ligeramente su forma original de ejercer, y que descubrieron aspectos de la medicina que les satisfacen, y entonces vuelven a disfrutar con su profesión
* Médicos que han añadido y quitado cosas hasta que por fin han conseguido una práctica con sabor único: perfecta para ellos
Si estás a punto de enamorarte de nuevo de la medicina…puedes conseguirlo
Esto supondrá algo muy importante… que todavía tienes esperanza. Que crees que hay giros sutiles y cambios que puedes hacer para suavizar las asperezas. Que crees que puedes hacer lo que una vez consideraste un trabajo magnífico y una extraordinaria manera de ganarte la vida.
Sólo detente un momento a examinar tu esperanza con lupa, merece la pena…si lo haces probablemente se incendiará…

     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.