Verano 2025. La Pandemia 5 años después, impacto y respuesta de la atención primaria

Editor invitado: Dr José R Loayssa.

Hace algunos meses (Marzo 2025) se cumplieron 5 años desde que la OMS decretó el estado de emergencia que fue seguido poco después por la adopción de medidas sin precedentes por parte de gobiernos y autoridades sanitarias. Doctutor dedica este número de Verano 2025 a ese aniversario, repasando lo sucedido y su impacto en la Atención Primaria. Para ello contamos con el Dr José R Loayssa como Editor Invitado de este número especial, el cual ha reunido una serie de colaboraciones que son el resultado de los debates mantenidos en el seno del Siap-Covid.

El Grupo Siap-Covid fue creado el 24 de Marzo del 2024 y en él han participado más de 300 profesionales. Su interesante naturaleza como grupo abierto y participativo nos ha permitido mantener una actitud crítica frente a la gestión de la Pandemia y construir una visión alternativa no dogmática y en la que han cabido visiones diferentes y en última instancia complementarias. Algo que en nuestro país desgraciadamente se ha echado de menos tras la traumática experiencia de la pandemia.

Como señalan Isabel Buezo y Rosa Añel en su artículo “Dureza de una crisis sanitaria: la Pandemia desde atención primaria” a fecha de hoy no se ha llevado a cabo una evaluación crítica de lo sucedido que nos permita evitar los mismos errores en el futuro. En su artículo las autoras repasan cómo se vivió la crisis sanitaria en los centros de salud y sus implicaciones y señalan cómo los acontecimientos y las reacciones a estos afectaron negativamente a la formación de los residentes en los centros de salud. Las autoras describen como se produjo una crisis de cuidados y un abandono de una concepción holística de la salud, centrándose en una sola enfermedad con un enfoque marcadamente biologicista, sin que la dimensión psicológica y social entrara en la ecuación. 

La Pandemia planteó un desafío ético sin precedentes frente al que muchos profesionales no estuvieron a la altura. No fue el caso de Roberto Colino un médico de pueblo (El Carpio de Tajo, en Toledo) comprometido con el bienestar de sus pacientes. Su narrativa «Historias de la Pandemia: Un médico de pueblo y un asilo en confinamiento eterno« ofrece una visión desgarradora sobre lo que vivieron ancianos y médicos como Roberto. Este relato nos lleva al centro de la frustración de sus protagonistas a la vez que nos ha serviso para hacer unas consideraciones sobre la ética en situaciones como la pandemia, que pensamos son válidas más allá de circunstancias tan inusuales. 

En la colaboración titulada «Impacto de la Pandemia y su gestión en Médicos de Familia y Centros de Salud. Consecuencias y Remedios« sus autores, José R Loayssa y Alberto Pardos, plantean que en la pandemia, la Atención Primaria y sus profesionales fueron colocados en un nivel secundario y de seguimiento pasivo de las instrucciones y protocolos que se elaboraban desde los niveles superiores, experimentando un funcionamiento interno con tendencias poco participativas y que deberían haberse plateado fórmulas para combatir el impacto negativo de esa pasividad y la ausencia de implicación tanto a nivel individual como de equipo. El artículo concluye que tras esta experiencia es más necesario que nunca subrayar la necesidad de reformar la autonomía y el “poder” de la Atención Primaria mediante cambios de calado en la política sanitaria, pero también mediante intervenciones formativas y facilitadoras de su funcionamiento organizativo.

Finalmente, José R Loayssa y Roger Ruiz ofrecen en el artículo, titulado Prepararnos para futuras pandemias: Una visión alternativa y crítica a las propuestas realizadas una visión critica sobre varios aspectos de la pandemia. En primer lugar, critican el hecho de que cinco años después de la pandemia no dispongamos aún de informes objetivos e independientes que nos ayuden a saber que se hizo bien y que se debió hacer de otra manera. Algo que, por otra parte el gobierno prometió. A falta de este tipo de informes, este artículo toma, por una parte, las recomendaciones realizadas por tres sociedades científicas profesionales (La SEMG, SESPAS y SEE) y por otra el trágico impacto de la pandemia en los ancianos que habitaban las residencias, para presentar algunas alternativas críticas tanto con algunas de las propuestas de las propias sociedades como de las instituciones político, sociales y sanitarias. Los autores concluyen que de cara a prepararnos para futuras pandemias deberíamos desarrollar visiones más críticas sobre lo que los gobiernos y las instituciones nos proponen, exigiéndoles una mayor evidencia y claridad cuando esto es posible y siempre el que las estrategias de acción y los abordajes propuestos se basen en unas evidencias científicas lo más rigurosas posibles y en una toma de decisiones en las que participen y expresen sus opiniones expertos independientes y de diferentes procedencias, así como la mayor parte de los representantes sociales implicados.. En relación al drama vivido en las residencias, les resulta evidente que lo primero debería ser el cuestionar el actual modelo de residencias, como también lo sería el evitar la hipermedicalización, o mejor aún, trabajar para que los ancianos llegaran a esta etapa vital con más vida, menos “gastados”, muchas veces por años de trabajos penosos y nada satisfactorios.



     

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *