El fraude de los “Special Issues” o “Las publicaciones para inflar curricula”

Maria Paula Martínez. Comunicadora social, especializada en Periodismo Impreso

Resumen: Los “Special Issues” son monográficos teóricamente dedicados a un tema concreto y coordinados por editores invitados, sin embargo, lo que antes era un honor reservado a figuras consolidadas hoy día y en numerosas ocasiones se ha convertido en una práctica masiva en la que algunos investigadores publican estudios en “números especiales” que ellos mismos editan, y que  funcionan como atajos para publicar y así engrosar el curriculum para obtener más rápidamente ascensos, sexenios, cátedras y subidas salariales. En este artículo se ofrece una visión crítica sobre estos atajos.

The Fraud of “Special Issues” or “Publications to inflate Curricula”

Abstract: “Special Issues” are monographs theoretically dedicated to a specific topic and coordinated by guest editors. However, what was once an honor reserved for established figures has now, in many cases, become a widespread practice in which some researchers publish studies in “special issues” that they themselves edit. These issues function as shortcuts to publication, thus padding their CVs and allowing them to more quickly obtain promotions, research grants, professorships, and salary increases. This article offers a critical perspective on these shortcuts.

La ciencia siempre ha aspirado a ser un refugio de rigor, duda y método. Sin embargo, en los últimos años, una parte del sistema académico ha empezado a parecerse más a una cadena de montaje que a un laboratorio: artículos que se publican a toda velocidad, números especiales que brotan como setas y currículums que crecen de forma artificial. Detrás de esta maquinaria hay un fenómeno tan escatológico como revelador, bautizado por tres investigadores como PISS —Published In Support of Self—, que describe cómo miles de científicos publican estudios en números especiales que ellos mismos editan, financiados en gran parte con dinero público.

Durante décadas, publicar un artículo científico era un proceso lento, selectivo y caro para el lector. Con la llegada del acceso abierto, el modelo se invirtió: ahora el lector no paga, pero el autor sí. Y paga mucho. Más de 2.000 euros por artículo, habitualmente procedentes de fondos públicos destinados a investigación. Esta transformación, pensada para democratizar el conocimiento, ha generado un incentivo perverso: cuanto más se publica, más se ingresa

El resultado es un ecosistema inflacionario. Las editoriales multiplican los llamados “números especiales”, monográficos teóricamente dedicados a un tema concreto y coordinados por editores invitados. Lo que antes era un honor reservado a figuras consolidadas se ha convertido en una práctica masiva. Investigadores mediocres —y no tan mediocres— reciben invitaciones constantes para editar números especiales que, en muchos casos, acaban llenando con sus propios trabajos.

Tres científicos —el ingeniero español Pablo Gómez Barreiro, el economista Paolo Crosetto y el inmunólogo Mark Hanson— han puesto cifras a esta deriva. Tras analizar más de 110.000 números especiales y más de un millón de artículos publicados entre 2015 y 2025, concluyen que miles de ellos presentan niveles alarmantes de autopublicación. En algunos casos, más de un tercio de los artículos están firmados por los propios editores invitados. En otros, el descaro es absoluto.

El Curriculum como Mercancía

El sistema académico premia la cantidad. Publicar mucho abre la puerta a ascensos, sexenios, cátedras y subidas salariales. En ese contexto, los números especiales funcionan como atajos. Un solo monográfico puede permitir a un investigador firmar veinte o treinta artículos en pocos meses, algo que en condiciones normales llevaría años

El impacto no es solo simbólico. Según los cálculos más conservadores, entre 33 y 87 millones de euros de dinero público se han gastado en artículos claramente vinculados a prácticas PISS en apenas once años. Y eso analizando solo una fracción del mercado editorial científico mundial.

Editoriales, Velocidad y Sospecha

El fenómeno no se reparte de forma homogénea. Algunas editoriales concentran la mayor parte de estos números especiales autopromocionales. En ellas, los plazos de revisión se acortan drásticamente —apenas un mes frente a los seis habituales en revistas prestigiosas— y las tasas de aceptación se disparan.

La ciencia, sometida a esta lógica, pierde densidad. La revisión por pares se convierte en un trámite, el debate se diluye y el ruido académico aumenta. No se trata solo de fraudes evidentes, sino de una erosión silenciosa de los estándares.

El coste invisible para la sociedad

Cada euro invertido en un artículo irrelevante es un euro que no financia un experimento necesario, una beca doctoral o una infraestructura científica. El problema no es solo que algunos científicos inflen su currículum, sino que el sistema lo permite, lo incentiva y, en ocasiones, lo premia.

Además, se genera una desigualdad estructural: quien tiene acceso a más recursos públicos puede publicar más, reforzando su posición frente a colegas que trabajan con menos financiación o en disciplinas menos proclives a esta hiperproducción.

Castigar la mala ciencia y premiar la buena

Algunos organismos evaluadores han empezado a reaccionar, penalizando la reiteración de publicaciones en números especiales. Pero las medidas llegan tarde y actúan cuando el daño ya está hecho. La publicación ya ha sido financiada, el currículum ya ha crecido y la carrera académica ya ha avanzado.

Los propios autores del análisis lo resumen con crudeza: el problema no son unas pocas “manzanas podridas”, sino un sistema de incentivos que empuja a publicar o morir. Mientras la ciencia se mida en toneladas de artículos y no en su valor real, la tentación del PISS seguirá ahí, flotando en la piscina del conocimiento.

Porque cuando la ciencia se convierte en negocio, el riesgo no es solo perder dinero público. Es perder credibilidad. Y eso, para una sociedad que necesita confiar, es el coste más alto de todos.



     

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *