Abril 2026. Salud Digital (y II): IA en Educación Médica

Completamos en este número de Doctutor de Abril 2026 la temática sobre “Salud Digital” que iniciamos en el número de Marzo 2026, ahora con dos artículos que abordan lo que la “Transformación Digital” representa, principalmente en su variante de IA, para la educación médica y con otro sobre lo que esta va a suponer también en el ámbito clínico de la Atención Primaria. Y a la vez cerramos este número con una cuarta colaboración que nos presenta una “tecnología” predominantemente “analógica”: el libro de literatura como recurso para la salud de nuestros pacientes.

En lo referente a la enseñanza y aprendizaje de la medicina, hemos tomando como base el interesante trabajo publicado el año pasado en The Lancet Digital Health donde sus autores (Yilin Ning et al) abordan con profundidad, rigurosidad y claridad algunos aspectos sobre cómo la IA puede transformar el aprendizaje de la medicina, y hemos ampliado y adaptado la información que estos autores nos ofrecen con otras fuentes adicionales, algunas de ellas más cercanas a nuestro contexto cultural. La llegada de la IA a la educación médica ciertamente está suponiendo ya un cambio de paradigma, y ofrece oportunidades sin precedentes para mejorar la experiencia de aprendizaje de estudiantes de medicina, residentes y médicos. Esta transformación abarcaría diversas dimensiones de la formación médica, desde la práctica clínica hasta la investigación, y ya está redefiniendo los métodos pedagógicos tradicionales y fomentando entornos de aprendizaje más eficientes, inmersivos e innovadores. Por esto, dedicamos los dos primeros artículos a analizar el papel que la IA está jugando ya y va a jugar en un futuro muy próximo en la educación de los médicos en particular y de los sanitarios en general. En el primero de ellos titulado, “Inteligencia artificial en la formación de estudiantes de medicina y residentes (I): tipos de tecnologías y sus aplicaciones”, ofrecemos una descripción de las tecnologías relacionadas con la IA con aplicaciones e impacto en la educación médica, así como breves descripciones de como estas tecnologías pueden mejorar la formación de los médicos. El lector encontrará un pequeño glosario descriptivo de cada una de ellas. En el segundo artículo relacionado con esta temática, “Inteligencia artificial en la formación de estudiantes de medicina y residentes (II): desafíos para aprovechar su potencial”, se exploran y analizan los obstáculos que deben superarse para ofrecer una educación médica y una formación de los estudiantes de medicina y de los residentes con el uso de las tecnologías de IA más justa, ética y segura.

Como dice Iris Alarcón Belmonte, médica de família, en su colaboración titulada “Transformación digital en atención primaria: oportunidades, retos y equidad”, es muy posible que la salud digital sea el elemento catalizador en la medicina de familia del siglo XXI. Para esta médica de familia que pertenece al Grupo de Salud Digital de la CAMFiC, en los próximos años, la forma en la que apliquemos la transformación digital será clave para que la medicina de familia pueda desarrollar una atención que ponga la salud de las personas realmente en el centro del sistema. Para ello en su articulo revisa y clarifica aspectos como, en que consiste la transformación digital, que piensan y cómo están actuando en este ámbito sobre todo los especialistas en medicina de familia y comunitaria, y, el importante papel que, entre otros,  estos tienen en la alfabetización digital en el ámbito de la atención primaria, para finalmente, destacar algunos de los desafíos éticos que plantea.

Finalmente y como contrapeso a esta “digitalización masiva”, nuestra compañera María Ángeles Jiménez González, médica de familia y filóloga, que trabaja en el Centro de Salud Parque Marítimo de Santa Cruz de Tenerife, nos recomienda un valiosísimo recurso terapéutico que tiene ya más de 2000 años y que ciertamente es y será predominantemente analógico: la buena literatura. En su artículo, “Librimecum de cabecera para prescribir libros a la carta”, Mariangeles nos recuerda que “leer y escribir siempre han estado muy vinculados a la práctica médica, solo hay que recordar a grandes escritores que fueron médicos, como Pío Baroja, Conan Doyle o Chéjov, además de la propia literatura científica. En mi caso, esta afición me ha llevado de nuevo a la Universidad hasta graduarme en Filología Española. Con la intención de acercar mis dos pasiones, se me ha ocurrido llevar las letras a la consulta para vincularlas con la ciencia médica y que ciencias y letras trabajen juntas como nunca debieron dejar de hacer. Para ello, he iniciado la tarea de elaborar un librimecum para la prescripción literaria personalizada o a la carta o literatura de precisión. Estos son mis primeros resultados”.



     

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