Esperando mi próxima guardia.

Alonso Mateos
Médico del summa 112, Emergencias en Madrid

Te puedo contar como rezaba cuando me estaba duchando antes de salir de casa para ir de guardia. como rezaba para hacer las cosas bien y no contagiarme yo y no contagiar a mi familia. Cómo cuento los días desde el último contacto con un paciente con covid para que pasen al menos 5 de media y estar más tranquilo…te puedo contar cómo mi UVI móvil en la que antes tratábamos de salvar gente se ha convertido en un mercadillo persa con todo tirado por medio, donde ya el fonendo no se usa porque se contamina, el laringoscopio ni se plantea y que subimos a los avisos y preguntamos desde la puerta que qué es lo que pasa…, porque ante la mínima sospecha de covid nos ponemos un traje que no te deja respirar y con el que es absolutamente imposible trabajar medianamente bien.

Subimos a los domicilios simplemente con una bolsa de “Carrefour” con dos kits de fármacos. Para los que tiene alguna posibilidad, salbutamol, mascarillas de reservorio y corticoides. Para la mayoría, midazolam, cloruro mórfico y buscapina, para sedar a pacientes que sabes que no tienen ninguna opción terapéutica. Te puedo contar que mi traje blanco que me cubre por entero tiene letras chinas y que para animarnos contamos chistes y tonterías. No hablamos de que acabamos de asistir al fallecimiento de una persona…hablamos de si esas letras chinas pudiesen significar «vais a morir todos»…porque es la sensación que tenemos…de vivir como en un cementerio…te puedo contar que estuve en el 11M y que esto es un 11M tras otro y parece que nunca se acabase…pero no te voy a contar eso…

…te voy a contar que tengo ganas de que llegue la próxima guardia para ver que puedo hacer por los que están ahí fuera, sufriendo…y eso, solamente, porque, es mi trabajo porque soy médico.



     

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