|
DocTutor https://www.doctutor.es/2013/02/05/3302/ Export date: Sun Aug 9 16:15:31 2026 / +0000 GMT |
Colaboraciones Reflexivas y Experienciales Colaboraciones Reflexivas y Experienciales Roger Ruiz Moral. Editor Doctutor Recientemente doctutor hacia una llamada a sus colaboradores y a sus lectores en general para animarles a enviar experiencias docentes y clínicas que hubiesen vivido y que considerasen pudieran ser de interés para otros compañeros y por tanto que mereciesen la pena ser publicadas en el Boletín Doctutor. Sin embargo, a la hora de hacer esto, una de las cosas más difíciles de definir fue precisamente qué considerábamos como “experiencia de interés”. Algunos de nuestros lectores y miembros del equipo editorial además pidieron ser más detallistas en cuanto al tipo de artículo o reflexión que estábamos buscando y pidiendo. Esto nos llevó a indagar más sobre lo que podía significar una “colaboración o artículo o ensayo de reflexión” o “colaboración o artículo o ensayo experiencial” y de forma poco sorprendente pudimos comprobar que definir este tipo de trabajo con precisión no es algo fácil. A pesar de ello el impacto que este tipo de colaboraciones experienciales y reflexivas a la vez tiene en la práctica clínica diaria y en su enseñanza a estudiantes y residentes, coinciden muchos autores, es incluso mayor que el “ensayo meramente descriptivo”, el “caso clínico” tradicional y desde luego mucho mayor al “original de investigación” o a la “revisión”. Y esto es así principalmente porque este tipo de artículo incluye un componente emocional que los otros no tienen y porque contribuyen a mejorar la "capacidad reflexiva" tanto de los que lo escriben como de sus lectores (1,2). Pero ¿qué significa esto de “capacidad reflexiva”? : sería la capacidad de analizar críticamente el conocimiento y la experiencia para lograr un significado y comprensión sobre una situación o acontecimiento más profundos (3). Y esta capacidad a su vez se ha identificado como una competencia clínica nuclear, que en palabras de Epstein y Hundert (4) permitiría a los médicos estar más atentos, ser más curiosos, aumentar su autoconocimiento y voluntad para reconocer y corregir sus errores. Un escrito reflexivo utiliza una experiencia personal para aumentar la conciencia personal y el crecimiento profesional (5). A diferencia de la narración simple, el ensayo reflexivo permite tanto el lector como a su autor examinar situaciones éticamente complejas, ambiguas, difíciles, o les sirve de inspiración para aumentar sus habilidades de pensamiento crítico y su conciencia emocional. Pero, más allá del desarrollo de una capacidad reflexiva abstracta, lo que este tipo de ensayos hacen es mejorar activamente la sabiduría práctica necesaria para guiar la práctica clínica o la enseñanza de la medicina (6). Mientras que para otros tipos de escritos existen unas directrices claras y eficientes que orientan sobre como realizarlos, sorprendentemente existe muy poca orientación disponible para el autor de un potencial “ensayo reflexivo”. En este sentido cada revista que incluye este tipo de artículo tiene sus propias reglas. Y existe un escaso consenso sobre su definición, finalidad, formatos, estilos preferidos de escritura, e indicadores de "calidad". Para llenar esta laguna, un recién aparecido estudio de Walling, Shapiro y Ast (7) ha venido precisamente a tratar de definir estos aspectos. En él, sus autores encuestan a editores de revistas médicas seleccionadas para conocer sus puntos de vista sobre la definición y el propósito de los ensayos reflexivos escritos por profesionales de la salud. También les pidieron que identificaran las características asociadas a los artículos de este tipo que consideraban como de calidad superior. El resultado es una serie de criterios que por su interés no solo editorial sino docente pasamos a resumir aquí: Los artículos de reflexión tienen una larga tradición en la literatura médica (8). Suelen aparecer en distintos formatos: desde historias simples a análisis filosóficos más complejos. Este tipo de trabajo se utiliza de forma bastante significativa en algo tan importante como es la educación profesional (9,10). Por ejemplo, un tercio de los programas de residencia en medicina interna en los Estados Unidos exige la realización de este tipo de escritos a los residentes (11). Su papel en este ámbito se debe a que estos artículos conllevan importantes beneficios para el desarrollo profesional del médico: una más profunda comprensión de las actividades profesionales, mejoras en la atención a los pacientes, aumentan la sensibilidad y la empatía con estos y sus familiares y alivian el estrés relacionado con el ejercicio profesional. En los últimos años ha crecido el interés de los clínicos y en especial de los docentes clínicos por este tipo de material. El numero de Enero de 2012 de Academic Medicine dedica varios artículos a los “artículos de reflexión”, destacamos de entre estos el desarrollo de una escala (REFLECT) para evaluar los trabajos reflexivos de los estudiantes (6). De la revisión de la literatura que hemos hecho incluyendo las muy recientes aportaciones mencionadas (6,7) podemos resumir que un artículo de reflexión debería al menos poseer las siguientes características: 1. un estilo literario concienzudo o al menos correcto; 2. una clara descripción de la situación; 3. incorporación de elementos emocionales y médicos y 4. una historia que desarrolle significados o implicaciones prácticas. Doctutor promoverá de una forma especial la publicación de este tipo de escritos e invitamos desde estas páginas a los colaboradores a enviarnos sus artículos con experiencias reflexivas de este tipo. En los últimos números de nuestro Boletín se han publicado buenos ejemplos de ello, en este número incluimos los interesantes artículos de Andrés Ruz “El sentido de la Vida 1” y de José Ramón Boxó “Escuchar narraciones, validar narradores, formar facilitadores 2” que se alinean en una modalidad dentro de esta corriente de aportaciones, diferente a otras publicadas también aquí como las de las residentes Yolanda Cabrera “El anciano que no quería comer o por qué los residentes debemos ser un poco más audaces 3” o la de Irene Moreno “Mi experiencia de aprendizaje vivida con un caso desgraciado 4” y que recomendamos también al lector interesado su lectura o relectura. Las primeras son reflexiones en el ámbito de la clínica, las segundas en el de la docencia, ambas con estilos distintos pero todas catalogables como artículos reflexivos. Para acabar, siguiendo a Walling et al sugerimos para evaluar este tipo de escritos de manera formal la aplicación de las siguientes preguntas:
Las cuatro aportaciones lo hacen a su manera en un elevado grado. Referencias
|
Links:
|
|
Post date: 2013-02-05 10:55:50 Post date GMT: 2013-02-05 09:55:50 Post modified date: 2015-01-07 12:45:18 Post modified date GMT: 2015-01-07 11:45:18 |
|
Export date: Sun Aug 9 16:15:31 2026 / +0000 GMT This page was exported from DocTutor [ http://www.doctutor.es ] Export of Post and Page has been powered by [ Universal Post Manager ] plugin from www.ProfProjects.com |