Impacto transformador del Covid en la educación médica: opiniones de estudiantes que se implicaron en la atención.

Doctutor

Resumen: A través de opiniones de estudiantes que han colaborado con los sanitarios en la atención a pacientes con COVID 19 en los momentos álgidos de la pandemia se presentan una serie de aspectos y repercusiones que esta ha tenido y tendrá en la educación médica.

Transformative Impact of Covid on Medical Education: Opinions of Students engaged in care

Summary: Through the opinions of students who have collaborated with health workers in caring for patients with COVID 19 at the peak of the pandemic, a series of aspects and repercussions that this pandemic has had and will have on medical education are presented.

Entre las historias no contadas sobre la pandemia COVID 19, ninguna puede estar más eclipsada que la que relata los cambios realizados dentro del sistema de educación médica y los ajustes que los propios estudiantes se vieron obligados a hacer durante un tiempo en el que incluso sus profesores  estaban también aprendiendo.

En algunos lugares, muchos de esos estudiantes trabajaron en primera línea durante la pandemia, algunos por elección y otros solicitados por el sistema sanitario y educativo. Además de continuar con sus estudios diarios, se les asignó la tarea de aprender a tratar a los pacientes con COVID-19 siguiendo unas guías y protocolos en constante cambio.

De esta manera, años antes de que entraran en el entorno profesional, estos estudiantes de medicina pudieron demostrar su capacidad de adaptación clínica y su resistencia. El siguiente comentario revela la disposición de muchos de ellos:

«Cuando nos dimos cuenta de lo que era la COVID, la mayoría de las personas de la UCI querían contribuir. No creo que hubiera ninguna duda de que la COVID iba a ser una reto también para nosotros». (E1)

Antes de tiempo en responsabilidad y confiabilidad, muchos estudiantes de medicina adoptaron la cultura y el profesionalismo de sus futuros colegas desde el comienzo de COVID-19.

Decisiones difíciles

Dependiendo del nivel de educación, la decisión de colaborar de estos estudiantes ha sido más fácil para algunos que para otros. Mientras que los estudiantes en la facultad de medicina no reciben ningún salario y algunos, los que están matriculados en escuelas privadas, incluso deben de pagar para sus estudios, a los residentes la institución sanitaria les paga. Además, sus objetivos prioritarios son el superar con éxito las pruebas evaluativas y no el atender a pacientes.

Esto representa un «factor de gran trascendencia» en las decisiones de algunos de estos estudiantes. Una estudiante de medicina de cuarto año de una Facultad a la que se le solicitó la colaboración comentó que ella estaba en una clase dividida donde el 50% quería ayudar en el hospital, y el otro 50% aludió a sus familiares o seres queridos a los que querían proteger de una posible transmisión. Además, este último grupo no tenía ningún incentivo para compensar el riesgo.

Para los recién llegados que colaboraron asistencialmente, la tensión diaria de los nuevos casos fue abrumadora, y el empeoramiento de las condiciones de los pacientes y los recursos limitados pesaron mucho.

Las experiencias de respuesta a las muertes por COVID-19 durante estos periodos fue muy difícil:

“Los escenarios que viví fueron en algunas situaciones muy desgarradores para muchas personas, especialmente para aquellas sin experiencia con edades jóvenes entre 20 y 30 años”. “Ver a personas que no tienen ningún historial médico, ingresar con COVID y luego trasladarlas a la UCI para intubarlas. Me dio miedo «. (E2)

Al comienzo de la pandemia, hubo una mayor sensación de miedo y ansiedad en los hospitales y en todas las especialidades clínicas. La gran incertidumbre sobre las incógnitas del virus y cómo tratarlo hizo que tanto los estudiantes como  médicos aprendiesen juntos, afectando parte de la relación formal tutor-aprendiz.

Un mundo virtual

Incluso para aquellos que no estaban en primera línea, los factores estresantes de la facultad de medicina también se exacerbaron. Como muchos aspectos de la vida, el cambio drástico a lo virtual se adoptó rápidamente y este vino con deficiencias. Esta transición les supuso a muchos de ellos mayores tasas de aislamiento, un mayor uso de las herramientas electrónicas, algunas desconocidas o poco usadas, y también la necesidad de establecer límites entre el trabajo y el hogar, lo que ha afectado a los profesores, los estudiantes y el personal de apoyo de manera similar en otros lugares. 1

La dinámica en las distintas  etapas educativas se alteraron: ingresos sin poder conocer, saludar y visitar presencialmente las instalaciones. Los estudiantes se vieron obligados a tomar decisiones sobre su educación futura sin una experiencia completa: reunirse con profesores, visitar entornos de laboratorio o conectarse con futuros compañeros de clase y colegas.

Un estudiante de primer año lo describía así: “Nunca he hecho entrevistas en persona, así que no puedo comparar. No sé si se siente igual o no. Es difícil conocer a los compañeros a través de Zoom «. (E3)

Las propias clases virtuales han sido recibidas en muchos casos con reticencias, cuestionando su viabilidad a largo plazo:

«Realmente depende, de como comenzamos y como esto nos hace sentir. Tienes la sensación de que todo está “patas arriba” como tergiversado, y eso mismo es un indicador de que las entrevistas virtuales no han funcionado bien». (E3)

Los estudiantes de medicina de último año no son los únicos que no están seguros sobre su futuro. Otros, más jóvenes, no tienen ni idea de hasta qué punto se adoptará el aprendizaje virtual tras la conclusión de la pandemia. Muchos se preguntaban si las instituciones reconocerán el modelo actual como “el modelo para el futuro de la enseñanza en medicina” o si volverán al antiguo modelo, que a su vez es criticado por ineficiencia en muchos aspectos:

«No sé si el péndulo va a oscilar hacia el otro lado, pero me parece que hay riesgos importantes». (E4)

Competencia

La pandemia también ha tenido un impacto en la capacidad de los estudiantes para sacar buenas notas. En el entorno virtual, los sistemas de calificación pueden cambiar, pasando a más aprobado / suspenso que a las tradicionales calificaciones individuales. Además de eso, también se han modificado algunos de los requisitos exigidos a los estudiantes.

Después de los exámenes de mayo de 2020, muchas facultades anunciaron que revisarían el propósito del examen y se esforzarían por crear unas versiones modificadas o nuevas.

La realización de rotaciones clínicas también ha sido un área afectada por la pandemia. Hay numerosos testimonios de como los residentes se han visto afectados en estas rotaciones sin que en la mayoría de los casos se hayan tomado medidas correctoras y tampoco se les haya remunerado en la labor extra realizada. Esto ha sido revelado en una encuesta nacional relizad por representantes de los residentes bajo el auspicio de la OMC.

Estancias externas (Erasmus), voluntariado e investigación

La capacidad de realizar trabajos de investigación también se ha visto afectada, así como otras actividades complementarias como la realización de voluntariados o de rotaciones externas o de realizar Erasmus en otras Facultades de otros países:

 “Las oportunidades de hacer un curso de Erasmus o determinados voluntariados son muy limitadas en este momento. (E2)

Para los que están interesados, las oportunidades de investigación también son limitadas en este momento porque no puede hacer nada en persona. Los estudiantes de medicina de primer y segundo año comparten preocupaciones en términos de incertidumbre también en este tipo de actividades.

Para algunos estudiantes que estaban realizando investigación dentro de un equipo como becarios, esta investigación se vio gravemente afectada por la pandemia. Especialmente durante las primeras etapas, cuando se suspendieron varios estudios en los laboratorios clínicos.

Pero convertirse en médico no es solo leer gráficos, comprender los datos del electroencefalograma (EEG) o ser un estudiante brillante. Hay un aspecto clave que supone madurar y ganar confianza ante los pacientes que se tratará en el futuro.

“Explorar a las personas es realmente importante. Ese ha sido un gran vacío en la parte educativa médica. Para mí, estar en sexto curso, no me influye tanto porque ya hice muchas rotaciones antes y vi a pacientes hospitalizados, pero para los compañeros que comienzan o los que estaban en tercero o cuarto, la situación supone definitivamente un gran cambio respecto a la que había antes. Pierdes mucho en cuanto a interactuar con los pacientes y no tener residentes o adjuntos a tu alrededor que te muestren cómo hacer ciertas cosas y ciertas exploraciones. Ahí existe un gran hándicap para tu formación». (E6)

Además, dentro de determinadas especialidades, la necesidad de interactuar con los pacientes se vuelve aún más importante. Por ejemplo, determinados problemas de salud (neurología por ejemplo con los trastornos del movimiento, etc) estarían en desventaja para formarse, porque el trabajo presencial no es comparable al entorno virtual.

A lo largo de los diferentes niveles educativos, los estudiantes comienzan a desarrollar y compartir un vínculo especial con sus colegas. En un entorno no COVID, los estudiantes pasan tiempo interaccionando en grupos pequeños, sesiones de laboratorio, simulaciones y sesiones clínicas. Gran parte de esta “socialización profesional” clave para asumir el rol profesional se ha perdido en la pandemia.

El futuro

Si bien muchos recordarán la pandemia de COVID-19 como una interrupción, también puede verse como un catalizador para la transformación de la educación médica, al producir cambios que se habían estado gestando durante la última década. También hay algo que decir sobre la experiencia educativa inequívoca que se obtiene ayudando a responder a una pandemia.

La pandemia también ofreció oportunidades para que los estudiantes se dieran cuenta de la naturaleza dinámica del conocimiento médico: los conceptos clave en biología humana, sociología, psicología y ciencias conductuales y de sistemas han demostrado ser esenciales para los médicos y cuidadores en todos los niveles de atención a esta nueva amenaza.

Las comunidades dirigidas por científicos traslacionales, epidemiólogos y funcionarios de salud pública, líderes del sistema de salud y médicos de atención primaria y de primera línea mostraron las diversas habilidades necesarias que un médico debe tener, al tiempo que también mostraron que la acción multidisciplinaria puede ayudar a resolver problemas complejos de atención médica. 

Las facultades y con ellas los profesores y los estudiantes también han ensayado de manera piloto nuevos métodos docentes, reconsiderando su enfoque evaluativo, e identificando diferentes métodos para trabajar en equipo.

Algunos estudiantes están muy satisfechos con los cambios realizados en la educación en las facultades: “A pesar de todos los aspectos trágicos que nos trajo la pandemia, desde el punto de vista educativo, se han creado o mejorado muchos métodos más nuevos”. (E4)

Además muchos estudiantes creen que ha aumentado el número de plataformas educativas disponibles para los ellos. La cantidad de videos, podcasts, sesiones de enseñanza y tutoriales han ayudado a cerrar algunas de las brechas educativas que tiene el aprendizaje virtual.

La adaptación de los estudiantes a un entorno más virtual coincide con la dirección que ya había tomado la medicina acelerándola. El uso de la telemedicina ha crecido exponencialmente durante la última década y se ha visto incrementado aún más por la pandemia.

Dentro de la una mayor adopción de la tele-salud en la medicina, estos estudiantes tendrán una perspectiva de primera mano sobre el uso óptimo de estas técnicas y ofrecerán información sobre las formas de mejorarlas.

En el futuro, algunos de estos estudiantes podrán responder que no se quedaron al margen de la pandemia de COVID-19, sino que fueron parte de la respuesta ofrecida para ayudar a mitigar sus efectos y superarlos. En general, las lecciones aprendidas por estos estudiantes de medicina de hoy seguirán siendo un aspecto clave en la forma en que la educación sobre el manejo de pacientes en particular y, por lo tanto, la atención clínica en general se va construyendo ante los nuevos retos sean estos de la naturaleza que sean.

Referencias

  • Rose S. Medical student education in the time of COVID-19. JAMA. Published online March 31, 2020. doi: 10.1001/jama.2020.5227
  • Lucey CR, Johnston SC. The transformational impact of COVID-19 on medical education. JAMA Neurol. Published online August 26, 2020. doi: 10.1001/jama.2020.14136.


     

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *