Doctutor: Cinco años acercando la educación médica al clínico

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Hace ya cinco años que Doctutor inicio su andadura con el propósito de ser un foro de discusión, de reflexión y una via para compartir experiencias y metodologías docentes entre clínicos con este tipo de responsabilidades, pero también un foro abierto a residentes y estudiantes de medicina y de cualquier otra profesión de ciencias de la salud.
La premisa de la que partíamos y que nos animó a crear Doctutor hace ahora 5 años fue la convicción de que en nuestro contexto (y me refiero aquí principalmente al contexto clínico en cualquier especialidad en hospitales y centros de atención primaria en España e Iberoamérica) el clínico con responsabilidad docente sobre residentes y estudiantes tiene abundantes iniciativas docentes, muchas de ellas de gran originalidad y todas de interés en la medida que suponen la adaptación de conocidos métodos (de enseñanza o evaluación) a sus propios contextos, lo cual les confiere a estos un carácter único y en la mayoría de las ocasiones les obliga en esta adaptación a modificarlos, lo que representa un valor añadido ya que al final vienen a configurar estrategias ciertamente originales. Sin embargo teníamos también la convicción (y seguimos teniéndola) de que esos esfuerzos de invención y de implementación se quedan en la inmensa mayoría de las ocasiones sin la difusión que merecen, se quedan en un ámbito local, y muchos de ellos se olvidan y se pierden cuando el tutor clínico deja de serlo o cuando el Jefe de estudios es reemplazado. En nuestro contexto cultural existe un déficit importante en la difusión de este tipo de “saber” que ciertamente infravalora tanto la creatividad como la iniciativa e innovación que cada dia se produce en los ámbitos más ejecutivos y resolutivos de la clínica y la enseñanza de la medicina lastrando gran parte de nuestro avance en este ámbito. Es cierto por tanto que nuestro clínico docente parece ser mayormente “ágrafo” en esta materia. No vamos a entrar en las causas de ello aunque tal vez resaltamos entre ellas el divorcio entre lo que pasa en el mundo real de la docencia clínica y el mundo académico de la universidad, la sobrecarga de trabajo asistencial del clínico que además es docente, la ausencia de incentivos en relación a estas facetas por parte del sistema sanitario y desde luego la dificultad para “publicar” bien por carencia de foros y revistas adecuadas, bien por exigencias metodológicas en este sentido. Seguramente hay muchas otras razones.
Con estas ideas decidimos crear una web que fuese abierta, accesible, amigable para el fomento de este tipo de iniciativas, que de esta forma animase a estos profesionales a “comunicar” lo que venían haciendo, a compartir sus dudas sobre ello, sus ideas, la forma en la que lo aplicaban, así como sus resultados, como les había ido, los problemas encontrados y las maneras como los afrontaron y resolvieron. Hoy dia este objetivo sigue, ¡cómo no!, siendo el objetivo primario de Doctutor. Pero a lo largo de estos años hemos ido incorporando otros nuevos objetivos, que sin embargo todos ellos giran probablemente en torno a este primordial que es enseñar a futuros médicos (estudiantes) y residentes medicina clínica. Entre ellos está sobre todo el operativizar ese “pararse a pensar sobre lo que hacemos, vemos y leemos”, es decir en hacer explícitas nuestras reflexiones sobre nuestra práctica clínica y docencia. El Boletín da un especial énfasis al ensayo reflexivo sobre estrategias y situaciones docentes pero también sobre experiencias clínicas con pacientes o en la enseñanza con estudiantes y residentes. Queremos abrir una puerta a ese análisis reflexivo que en muchas ocasiones toma un acontecimiento clínico o docente aparentemente anecdótico en un objeto de aprendizaje con una moraleja que trasciende la mera anécdota desvelando aspectos inéditos o no contemplados de nuestro quehacer con pacientes y residentes y estudiantes, que son merecedores de una amplia consideración para nuestra profesión de docentes y clínicos. Pero a la vez invitamos también a los propios aprendices, residentes y estudiantes a que hagan lo propio con sus experiencias más significativas en su proceso de aprendizaje en los hospitales, centros de salud y aulas, sus reflexiones representan un material de primer orden para que la mejora de su enseñanza. La narrativa clínica y ahora extendida ya a “narrativa docente” es otra variedad estrechamente relacionada con el ensayo reflexivo pero con características propias que trata de captar la esencia del acto clínico y del episodio docente con una perspectiva muy diferente a la del original cuali o cuantitativo. En este “cuento clínico/docente” podemos encontrar las facetas más humanas, los aspectos más intangibles de nuestra labor como sanadores y maestros, pero también como aprendices, revelando a través de ellos su complejidad y trascendencia y en muchas ocasiones la razón de ser de nuestros esfuerzos con pacientes y estudiantes. Resulta paradójico la ausencia de publicaciones que permitan recoger y difundir este tipo de información y experiencias tan en la esencia de las profesiones sanitarias.
Doctutor nació y se mantiene con un espíritu de crítica constructiva que pretende materializarse en una continua “provocación respetuosa” en estos temas, para lo cual invita a sus lectores a realizar comentarios a cada uno de los artículos publicados, que a la vez que pueden ser una forma de compartir experiencias y de matizarlas en función de las diferentes circunstancias de cada autor, sea también un foro crítico a las mismas. En esta línea queremos retomar la sección del Reto del Mes, cuyo principal objetivo es precisamente abrir debates sobre temas polémicos para clarificar aspectos o simplemente para destacar el estado de precariedad de muchas de nuestras opiniones y actuaciones en el terreno de la enseñanza de la medicina.
Doctutor no renuncia tampoco a la publicación de originales o trabajos de investigación cualitativa o cuantitativa sobre educación médica
Estos temas nucleares tienen su presencia en las diferentes secciones (ver Normas de Publicación) de Doctutor todas ellas en formato accesible, resumido, es decir asequible y de rápida lectura para el clínico ocupado, sin exigencias severas en cuanto a las mismas, si bien no renunciamos ir creando con ello rigurosidad metodológica especialmente en el terreno de la narrativa clínica (y docente) así como del ensayo reflexivo.
La nueva fase que se inaugura ahora con la colaboración y apoyo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) va a representar la difusión entre e incorporación de muchos médicos de familia a la publicación…queremos hacer desde aquí un llamamiento a estos así como a los residentes de esta especialidad para que consideren a Doctutor como vehículo de todas sus inquietudes en el ámbito referido. Con este gesto la propia semFYC hace una apuesta docente que creemos es trascendente y que como muchas de sus iniciativas anteriores resulta pionera en el ámbito de la medicina clínica en España. Desde aquí invitamos a las Unidades Docentes de Medicina de Familia y a sus responsables a que consideren a Doctutor como vehículo de cualquiera de sus iniciativas docentes.
Sin embargo Doctutor y semFYC no renuncian a seguir siendo un foro abierto en el ámbito de la docencia dirigida a cualquier otra especialidad clínica y profesión sanitaria en España e Iberoamérica, al igual que hacemos extensiva la invitación al ámbito académico con el deseo de que tanto profesores y estudiantes utilicen nuestra web con esta finalidad.

     

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