Experiencia de Entrenamiento en Entrevista Médica

presentación

Actores: Coordinador: Jesús María Bazán. Tutor: Carlos José Viejobueno (h). Estudiantes: Carlos Gandía, Enzo Martín Hernández, Augusto Reyna. 

Aproximación al Tema

 

No es un secreto que en la Medicina de estos tiempos, los conocimientos y los cambios se desarrollan a una velocidad asombrosa que incluso es difícil de mensurar. Estos se dan mucho más aprisa de lo que estamos en condiciones de asimilar, y si bien las nuevas generaciones laborales tienen como una de sus competencias  más importante la “flexibilidad y adaptación al cambio” no siempre esa adaptación se hace de manera ordenada y coherente.

Tampoco es un misterio que vivimos en la época de las comunicaciones, de los avances digitales, la Internet y las computadoras personales, tecnología que ha permitido la difusión global de las redes sociales de todos los gustos y colores, generando una oferta de alternativas para la comunicación que a veces resulta abrumadora. Es decir, estamos cada vez más “conectados” o como se dice desde hace algún tiempo:“¡Hiperconectados!”…Sin embargo (porque parece ser que siempre hay un pero), es esta una de las paradojas más significativas de nuestro nuevo milenio: a pesar de los múltiples canales o vías de comunicación que tiene el ser humano, cada vez le resulta más difícil conectarse con el otro. Pareciera ser que mientras más próximo está un ser humano de otro, más compleja suele volverse dicha conexión.

Y es que cuando hablamos de “conectar” con el otro, no nos referimos al comentario obligado y cotidiano sobre los avatares del clima o de los resultados deportivos más recientes, sino a las «conexiones» que realmente cuentan, aquellas en la que se dicen cosas en verdad y que logran unir a la esencia de dos individuos.

Ahora bien, esta velocidad con la que devienen los cambios nos obliga a considerar permanentemente “cuáles” son los contenidos más urgentes y necesarios  que debe incorporar la facultad de medicina a su plan de estudios, y sobre todo, el“cómo” debe hacerlo.

En nuestra labor cotidiana como tutores de la Pasantía Periurbana – Salud Familiar y Comunitaria de la Facultad de Medicina, recibimos a los alumnos en su último año de carrera, y es así que con el espíritu de aprendizaje continuo buscamos desarrollar estrategias pedagógicas que les permitan incorporar herramientas esenciales para desenvolverse en su inminente vida profesional.

Hemos observado que nuestros estudiantes tienen una sólida formación teórica y un amplio bagaje de destrezas semiológicas, pero que suelen tener dificultades para integrar todos sus conocimientos en la entrevista médica, y lo que es más complejo aún, de relacionarse con el paciente de manera eficaz.

Antecedentes

En la XII Conferencia Argentina de Educación Médica del año 2012 (CAEM 2012), organizada por la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), se dictó un taller pre-congreso titulado “Métodos para la Enseñanza y Evaluación de las Habilidades Comunicacionales en el Grado”, coordinado por el Dr.Roger Ruiz Moral. Fue entonces cuando nos pusimos al tanto de su labor y del Manual CICAA[1] que han inspirado estas experiencias.

A partir de allí, algunos tutores de la Pasantía junto al coordinador, el Dr. Jesús María Bazán, buscamos la manera de dar comienzo a la sistematización del estudio de las habilidades en comunicación de los alumnos, a fin de ampliar y optimizar las herramientas que los mismos conjugan a la hora de establecer una relación médico-paciente más humana y eficaz, pero sobretodo más humana.

Hacia el 29 de octubre de ese año, y luego de haber puesto en común algunas ideas del proyecto con el Dr. Bazán; se realizó la primera ronda de entrevistas; con el valioso aporte de los estudiantes de Medicina de la última cohorte del 2012 de la Pasantía; que por entonces estaban realizando su rotación por el Centro de Atención Primaria para la Salud(CAPS) San Martín, ubicado en el cinturón periférico del Gran San Miguel de Tucumán. Concluyendo el análisis de entrevistas antes de culminar la primera quincena de diciembre.

El Proyecto

Por todo esto es que hemos iniciado esta Experiencia de Entrenamiento en Entrevista Médica. No hemos inventado nada, sencillamente hemos recogido la experiencia de otros que han transitado durante mucho tiempo por caminos similares, ayudándonos a darle forma a este proyecto. Tampoco hemos invertido mucho dinero; hemos tomado los recursos que teníamos a mano:

  • La función de video de un teléfono celular y un viejo trípode

que adaptamos en forma casera;

  • El espacio físico de un consultorio en el centro asistencial;
  • Las dotes histriónicas de algún docente;
  • El entusiasmo de los alumnos;
  • La buena voluntad de nuestros pacientes;
  • Y por supuesto el Manual CICAA como guía.

Etapas

Nos hemos lanzado a la aventura de dar un paso más cada día, y para ello nos organizamos de la siguiente manera:

1º.              Entrevista Simulada: el estudiante de medicina realizó una entrevista médica a un paciente simulado, en este caso, un docente que preparó su papel con un guión pre-establecido, correspondiente a una patología de consulta frecuente. El alumno contó con una ficha en la que figuraban los antecedentes del paciente y las consultas previas. El objetivo fue que el alumno lleve a cabo la entrevista médica haciendo de cuenta que es un paciente real al cual debía diagnosticar y prescribir. Se estipuló que la consulta duraría alrededor de 15 minutos, un tiempo prudencial de acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y muy conveniente a los fines prácticos y docentes del video.

2º.              Lectura del Manual: El alumno procedió a la lectura del Manual CICAA a fin de adquirir sustento teórico para el posterior análisis crítico del video.

3º.              Primer Taller de Análisis de Entrevista: los alumnos se reunieron con el tutor y se proyectó una de las entrevistas. Luego, siempre en un ambiente respetuoso, se realizó un intercambio de ideas entre todos los presentes tratando de identificar fortalezas y oportunidades para el cambio (que es como les gusta llamar a los especialistas en recursos humanos a lo que se conoce como debilidades en la matriz FODA[2], cuando la misma se aplica sobre seres humanos) de la entrevista, desde un punto de vista subjetivo. Luego se procedió a controlar la lista de chequeo del modelo estándar de la Escala CICAA con el propósito de analizar la entrevista con una herramienta más objetiva. Con el mismo procedimiento se analizaron las entrevistas de todos los miembros del grupo (en este tipo de pasantías los grupos suelen oscilar entre 3 y 6 estudiantes por tutor).

4º.              Entrevista Real: se solicitó a pacientes del centro asistencial, su consentimiento informado para filmar la entrevista, explicándoles su fin académico. Luego el estudiante realizó la consulta, y al terminar corroboró con el docente las decisiones tomadas en el consultorio; antes de despedir al paciente.

5º.              Segundo Taller de Análisis de Entrevista: se realizó de la misma manera que el primer taller, teniendo el cuidado de tratar las situaciones clínicas en el marco del secreto profesional que establecen la ley y los derechos del paciente.-

6º.              Evaluación Periódica: Se propuso a los alumnos la posibilidad de evaluarlos en forma periódica, a fin de constatar la evolución de los mismos en esta práctica.

Conclusiones

La experiencia ha sido gratificante y reveladora. Tengamos en cuenta que es la primera vez que los alumnos tienen la posibilidad de “atender” en forma independiente a un paciente, con una supervisión indirecta. Y no sólo eso, ya que tienen la oportunidad de revisar esa primera experiencia de una forma crítica y objetiva junto a sus pares y al docente. Los beneficios de la experiencia han sido numerosos:

  • Los estudiantes lograron iniciarse en la autonomía profesional, comenzando así a cimentar la seguridad y confianza que serán necesarios a lo largo de su vida como médicos.
  • El contexto creado en esta experiencia de autoaprendizaje les permitió identificar un camino de mejora a través de la gestión responsable del propio conocimiento, y asimismo los ayudó a reconocer sus habilidades individuales. Habilidades que comenzaron a definir su perfil laboral de competencias para el futuro.
  • Analizaron su forma de hablar con el paciente detectando desde un primer momento sus errores de comunicación, falencias y olvidos, sin necesidad de usar instrumentos validados. También han visto el valor de usar el formulario a fin de medir aspectos concretos; es decir que lograron completar un análisis “subjetivo-objetivo”.
  • Ensayaron el análisis crítico de su trabajo frente a sus pares en un marco de respeto y colaboración; lo cual les permitió considerar como desarrollable el proceso reflexivo de la autocrítica. Esto, particularmente nos parece muy valioso por dos motivos: a) hasta esta instancia de su vida académica, el alumno ha estado acostumbrado a ser evaluado formalmente sólo por el docente, y a partir de esta propuesta estratégica podría participar de su evaluación a fin de ejercitarse en la corrección y ajuste de su propio proceder, sin tener que depender exclusivamente de la mirada de un tercero; y b) la posibilidad del estudiante de aceptar la existencia del “error” desde una perspectiva más humanizada; cuestión que es difícil de asimilar en la práctica médica profesional; donde suele  arrogarse al médico un cierto aire de infalibilidad. Por tanto nos parece muy saludable, que el estudiante entienda cabalmente que “el médico puede equivocarse”.
  • Al preguntarles a los estudiantes como se han sentido, algunos hicieron referencia a la ansiedad que les generaba la presencia de la cámara, pero sin embargo una vez iniciada la consulta y a medida que esta avanzaba, se han ido poniendo más cómodos. Algo muy diferente ha sucedido con los pacientes, que a pesar de solicitarles su permiso para introducir la cámara, al entrar a la consulta parecían estar muy tranquilos y ni siquiera reparaban en la presencia del dispositivo.
  • Los estudiantes han resaltado lo enriquecedor de la experiencia y se han mostrado permanentemente agradecidos por esta posibilidad. Se sintieron escuchados en el proceso, reconociendo rápidamente los beneficios de este tipo de entrenamiento, que les permitió identificar problemas que hasta entonces no se habían planteado.

Nuestra intención es seguir desarrollando esta experiencia de entrenamiento a fin de elaborar un proyecto viable que pueda ser incluido en el curriculum de la carrera. Dentro de nuestra Facultad de Medicina hay una preocupación permanente en mejorar estos aspectos de la formación de los profesionales de la salud, la cual se ve expresada en la temática de los seminarios, en las reuniones de equipo y hasta en tesis doctorales.

Ya lo han dicho otros de diversas maneras:

“La Ciencia puede avanzar hasta horizontes insospechados consiguiendo respuestas precisas y acertadas para cada problema, pero si no es capaz de bajar y llegar hasta el ser humano que realmente la necesita, de nada nos vale”.

La Comunicación en este punto juega una rol trascendente; y quizá lo que antes no era necesario aprender y/o enseñar, ya sea porque venía implícito o no se consideraba relevante, hoy nos urge incorporarlo en forma de un conocimiento sistemático.

Nos ha empujado el deseo sincero y necesario de mejorar nuestra tarea, de completarla  y llevarla hasta el siguiente escalón, desde allí, otros recogerán el desafío y jalonarán la humanidad un paso más, y luego otro…


[1]Escala “CICAA” Escala para valorar la relación clínica durante el proceso asistencial, Manual de Utilización.

Autores: Roger Ruiz Moral et al (Grupo Comunicación & Salud). DL B-00000-2006. Con la colaboración de: Esteve.

[2]FODA: herramienta de análisis que puede ser aplicada a cualquier situación, individuo, producto, empresa, etc., que esté actuando como objeto de estudio. Sus siglas se refieren a: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas.-

     

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